Anemia Infecciosa Equina – 02


Patogenia

Penetración parenteral, inoculada por insectos o instrumental, o vehiculada en fómites en contacto con lesiones preexistentes; transplacentaria; o por microlesiones en mucosa genital. Difusión linfohemática, vehiculada por hematíes como virión libre, mediante la hemaglutinina, o capturado por macrófagos, en los que se puede replicar, o integrado como provirus en el genoma de linfocitos.

Tropismo y localización por células hematopoyéticas de médula ósea, hematíes y linfocitos. La eliminación siempre se produce por las secreciones y excretas contaminadas con sangre. Esta eliminación nunca es completa, quedando siempre un fondo de provirus sin expresar.

La infección producida reduce la eficacia de la hematopoyesis e induce la producción masiva de anticuerpos fijadores de complemento. Al unirse estos anticuerpos al virus fijado a los hematíes, se produce por una parte la lisis extracelular de tales hematíes, mientras que por otra se estimula la eritrofagocitosis por las células del SRE. Ambos fenómenos determinan intensas crisis hemolíticas con la consiguiente anemia. A su vez, las enormes cantidades de complejos inmunes circulantes causan vasculitis a diversos niveles, y el exceso de hemosiderina retenida en células de SRE puede dar lugar a infiltraciones linfoides masivas y necrosis viscerales. Si la muerte no se produce durante una crisis hemolítica, suele pasar a la forma recidivante o a la cronicidad.

Clínica

Período de incubación de 7 a 21 días.

Forma aguda

Es características de los caballos que entran en contacto por primera vez con el virus. Se caracteriza por: Fiebre alta, anorexia, debilidad, sudoración profusa y descarga nasal serosa, taquicardia con pulso débil y taquipnea, intensa anemia anisocítica, ictericia, heces hemorrágicas y petequias en mucosas. Curso de 5 a 30 días, mortal en el 30% de los casos, o con lenta recuperación, con paso como portador a la

Forma subaguda

Caracterizada por recidivas de gran intensidad y corta duración, cualquiera de las cuales puede ser mortal; de presentación muy regular durante los primeros meses, con aparente normalidad en los intervalos, y más espaciada después, señalando el paso a la

Forma crónica

con febrícula persistente, anemia, hipergammaglobulinemia persistentes, debilidad muscular y marcha insegura, caquexia progresiva sin anorexia, arritmias y debilidad cardíaca con edemas declives.