Anemia Infecciosa Equina – 03


Lesiones

Macroscópicas:

Canal anémica, subcutáneo con tinte ictérico y hemorragias focales, petequias y equimosis en mucosas y serosas viscerales, hipertrofia de médula ósea roja, anemia, ictericia y atrofia serosa de tejidos grasos, hemorragias subcapsulares en todas las vísceras,hepato y esplenomegalia, infarto hemorrágico y atrofia serosa de médula ósea.

Microscópicas:

Hemólisis intravascular, infiltración linfocitaria y depósitos de inmunocomplejos en paredes vasculares y glomérulo renal, eritrofagocitosis en macrófagos, especialmente en médula ósea, donde proliferan junto con plasmocitos, y depósitos de hemosiderina en hígado, bazo y ganglios.

Diagnóstico

Clínico-epizootiológico-lesional:

de valor presuntivo. Requiere diferenciar de la anemia primaria hemolítica autoinmune, que responde a los esteroides; de las intoxicaciones por hemolíticos y anticoagulantes; de las piroplasmosis, la leptospirosis y la arteritis vírica.

Laboratorial:

serológico, por IDGA con antígeno esplénico. Rápido, fácil de realizar y seguro.

Prevención

No existe ninguna vacuna ni tratamiento etiológico eficaz; la aplicación de antianémicos, alimentación adecuada y un cuidado exquisito pueden espaciar las recidivas, pero el animal sigue expuesto a padecerlas y es un portador permanente. Por tanto, está contraindicado, especialmente en áreas no enzoóticas.

Se combate mediante medidas higiénico-sanitarias preventivas, como evitar la exposición a los vectores y proteger de éstos a los animales; desinfección cuidadosa del material quirúrgico y los arreos; y limitación, previo diagnóstico, del comercio y el movimiento de équidos.

En caso de brotes se deben aplicar medidas enérgicas de erradicación, con sacrificio inmediato y destrucción sanitaria de enfermos, sospechosos, camas y estiércoles, desinfección y desinsectación; secuestro, empadronamiento e inmovilización; y vigilancia periférica con diagnóstico sistemático por inmunodifusión, complementados con medidas preventivas como las descritas. Es la única solución eficaz, y tanto más cuanto los animales infectados no sirven ni para trabajo ni para reproducción. etc.

Aspectos zoonóticos

El virus de la anemia infecciosa equina puede infectar al hombre, causando un cuadro virémico de 2 a 7 años de duración, con crisis febriles acompañadas de enteritis hemorrágicas violentas; dolores lumbares, cefalalgias, debilidad, pérdida de peso y anemia.

La forma más común de la enfermedad es la forma crónica, en la cual el aspecto general del animal es normal, e incluso puede ser negativo en la prueba rutinaria de diagnóstico, que actualmente es la prueba de Coggins. El diagnóstico de la AIE representa con frecuencia un problema, ya que la prueba de Coggins es muy especifica.