Caballo chileno – 2


Tres años más tarde, Alonso de Monroy llevó 70 animales más, los que se incrementaron con 4 remesas que llegaron desde el Cuzco, Perú, que en menos de 7 años conformaron una masa caballar de alrededor de 500 equinos, población que fue reforzada y mejorada con la inclusión de 42 reproductores escogidos de propiedad del Gobernador García Hurtado de Mendoza. Estos animales eran de pequeña alzada, pero su descendencia se mezcló con animales de mayor tamaño y con el transcurso de los años esta población relativamente aislada conformó una nueva raza.

En 1544 se consolida el caballo en el territorio chileno: esto se produce gracias al establecimiento del primer criadero del país a cargo del padre Rodrigo González Marmolejo, quien con sus propias yeguas seleccionadas establece su crianza en los sectores de Melipilla y Quillota.

A mediados de la década de 1550 los guerreros araucanos incorporaron a sus filas al caballo gracias al genio de Lautaro. Más tarde se convertirían en jinetes más valientes y expertos, superando en muchos casos a los conquistadores españoles.

El devenir del caballo en Chile continuó con la época de la Colonia, donde pueden identificarse tres territorios de desarrollo del caballo:

  • una zona eminentemente agrícola y ganadera, ubicada entre los ríos Copiapó y Biobío, en que los caballos estaban destinados a las labores campesinas y al transporte, excepto en la zona de frontera de guerra; es de esta zona que procede la raza conocida como caballo chileno, producida por la cruza de los caballos españoles con otras razas de mayor alzada.
  • una zona crecientemente ganadera bajo control mapuches, desde el Biobío a Los Llanos de Osorno, con importación de caballos desde las pampas y la Patagonia, tanto para servir de montura como de alimento y con uso en la guerra de Arauco y los malonesal otro lado de los Andes.
  • una zona de agricultura y ganadería reducida en Chiloé, donde los caballos fueron introducidos por los refugiados que huyeron de la destrucción de Osorno; como esta población se mantuvo aislada, no se cruzaron con razas más grandes y mantuvieron su pequeña alzada, terminando por formar la raza conocida como caballo chilote.

En esta época el auge del caballo fue aumentando, y comenzó a decrecer cuando sobrevino la Guerra de la Independencia y los ataques a las manadas de españoles y hacendados por parte de los patriotas.