Cebrasno En cautividad


Aunque los zebrasnos son híbridos raros, algunos zoológicos han logrado producirlos. El zoo de Colchester, en Essex, se adjudicó erróneamente haber producido en 1971 el primer cebrasno; siendo que en «El origen de las especies» (1859), Charles Darwin menciona cuatro ilustraciones a color de híbridos entre burro y cebra, incluyendo un famoso cruzamiento de ambas especies efectuado en 1815 por Lord Morton. Y en «La variación de los animales y plantas bajo domesticación» publicado en 1868, Darwin escribe: “He visto, en el Museo Británico, un híbrido de asno y cebra rayado en sus cuartos traseros.” —Luego continúa— “Hace muchos años, vi en los jardines zoológicos un curioso triple híbrido, de una yegua zaina, con un híbrido de un burro macho y una cebra hembra”. Estas dos referencias son muy anteriores a las declaraciones del zoológico de Colchester.

Un programa de crianza en dicho zoo, en 1975, dio como resultado varios híbridos. En la semana de Navidad de 1975 nació el tercer cebrasno de ahí, el cual aún vive, obtenido mediante el apareamiento de una burra con diferentes cebras. Intentos anteriores para cruzar cebras con caballos o asnos habían fracasado en producir híbridos que sobrevivieran. La meta del zoo era crear para el Continente Africano un animal de trabajo que fuese resistente a las enfermedades.

Los expertos del zoo creyeron que su éxito se debía a la utilización de una burra árabe (una variedad que anteriormente no se había intentado probar en experimentos de hibridación) y tenían muchas esperanzas en que los híbridos serían viables y fértiles. Todavía se exhibe el cebrasno del zoológico de Colchester, pero ya no criarán más, ya que ahora la política del zoo impide las cruzas híbridas.

Un cebrasno es mostrado y descrito en «Milagros de la vida animal» de 1930 —publicado por J. A. Hammerton—. Por aquella época, también fueron reportadas cruzas entre cebras de Grevy y asnos somalíes.

Otros dos cebranos como el de Barbados han nacido, pero éstos no pudieron sobrevivir y llegar a la madurez y no sse pudo hacer seguimiento. En ocasiones, los criadores de animales exóticos que cuidan cebras, también crían cebrasnos.