Entrenamiento Caballo de Guerra – Equipo de montar


Equipo de montar

Las dos principales innovaciones tecnológicas que revolucionaron la efectividad de los guerreros montados fueron la silla de montar y el estribo. Los jinetes aprendieron rápidamente a proteger la columna vertebral y la cruz del caballo poniendo una almohadilla en estas zonas, mortales cuando quedaban expuestas a las armas del enemigo. Estos guerreros montados lucharon durante siglos con poco más que una almohadilla en la parte posterior del caballo y una rudimentaria brida. En algunas culturas se rellenaron estas almohadillas con materiales blandos con el objetivo de lograr una mejor distribución del peso, al mismo tiempo que se protegía la espalda del equino. Tanto los escitas como los asirios usaron almohadillas a las que añadían una cincha para incrementar la seguridad y la comodidad del jinete. Jenofonte mencionó ya en el siglo IV a. C. el uso de estas telas acolchadas en las tropas montadas.

La silla de montar con un sólido arzón proporcionaba una superficie de rodamiento que protegía al animal del peso del jinete. A pesar de las ventajas que tenía, su uso no se difundió hasta el siglo II, unos doscientos años después de su invención de manos de los guerreros asirios. Con el acople de este sólido arzón, el caballo podía llevar más peso que sin él. La silla con arzón, predecesora de la actual silla occidental, permitió que se aumentara el tamaño del asiento, dando al jinete una mayor superficie de sujeción con la que estaba más seguro. Tradicionalmente se ha adjudicado a los romanos la invención de la silla con arzón. Podría decirse que uno de los más importantes inventos que ayudó a incrementar la eficacia de las tropas montadas es el estribo. Ya aproximadamente en 500 a. C., se utilizaba en la India un rudimentario estribo que proporcionaba sujeción al dedo gordo del pie del jinete.

Unos cien años después se desarrollaron los primeros estribos, aunque estaban destinados a proteger sólo uno de los dos pies del jinete. Los primeros pares de estribos se desarrollaron en China, aproximadamente en el año 322 a. C., durante la Dinastía Jin. El estribo no se propagó por Europa hasta las invasiones del continente por hordas de guerreros procedentes de Asia Central.