Entrenamiento Caballo de Guerra – Novedades tecnológicas


Entrenamiento Caballo de Guerra – Novedades tecnológicas

Es probable que el caballo haya sido utilizado desde la Prehistoria, aunque no se tienen más evidencias de esta teoría aparte de los grabados en roca hallados en las paredes de las cuevas de esta época. La brida, al igual que las riendas, son objetos que se desarrollaron tan pronto como se inició el lento proceso de domesticación del caballo. Las pruebas más antiguas de los inicios del proceso de domesticación de este animal, fechadas en la época comprendida entre los años 3500 y 3000 a. C., datan de pinturas encontradas en cuevas de Botai y Kozhai, regiones del norte de Kazajistán.

Los ejércitos del Antiguo Egipto, a partir del Imperio Nuevo, estaban compuestos por carros y arqueros. La invención de la rueda fue una de las principales innovaciones tecnológicas que dieron lugar al desarrollo del carro de guerra. Inicialmente, como retrata el Estandarte de Ur hallado en la antigua Sumer, que data de c. 2500 a. C., los caballos se unían a los carros que arrastraban mediante un yugo, de manera similar a como se hacía con los bueyes. No obstante, el yugo limitaba la fuerza y movilidad del caballo al ser incompatible con su anatomía. Por ello, durante las invasiones de los hicsos a Egipto hacia 1600 a. C., se desarrolló el arnés, que permitía al caballo moverse con mayor rapidez y arrastrar más peso. En esta época, el carro de guerra se había consolidado dentro de los ejércitos de la Antigüedad.

Incluso después de que el carro de guerra quedara obsoleto, todavía existía entre las grandes potencias de la época la necesidad de seguir introduciendo innovaciones en torno a la industria del caballo para que estos animales pudieran tirar de cargas cada vez más pesadas. Entre estas cargas se encontraban los suministros y las armas, tan necesarias para los ejércitos de todo el mundo. La invención en el siglo V en China del collar de caballo (Dinastías Meridionales y Septentrionales) permitió a este animal arrastrar un peso mayor de lo que podía cuando se unía a los vagones en que se cargaban los suministros mediante un yugo similar al que se utilizará con los bueyes en épocas posteriores. Este collar no llegará a Europa hasta el siglo IX, y empezará a difundirse por el continente a mediados del siglo XII.