Entrenamiento de caballos de guerra: caballería


Caballeria

Guerreros montados como los escitas también tuvieron influencia sobre la región durante el siglo VII a. C. Al momento del reinado de Asurbanipal en el 669 a. C., los asirios ya habían aprendido a sentarse más adelante en sus caballos, en la posición clásica de montura que aún puede observarse en la actualidad y que podría denominarse como verdadera caballería ligera. Los antiguos griegos emplearon tanto caballos ligeros para explorar, como caballería pesada.

Se cree que la caballería pesada fue desarrollada por los antiguos persas. En épocas de Darío I (558 – 486 a. C.), las tácticas militares persas evolucionaron al punto de requerir caballos y jinetes con armaduras completas, por lo que se crió un tipo de caballo más pesado y musculoso que pudiera soportar este peso adicional. Tiempo después, los antiguos griegos crearon una caballería pesada con armadura, cuyas unidades más famosas son los hetairoi de Alejandro Magno. Los chinos del siglo IV a. C., durante el período de los Reinos Combatientes (403 a. C. – 221 a. C.), comenzaron a emplear la caballería contra los reinos rivales. Además, en respuesta a los ataques de jinetes nómadas del norte y el oeste, los chinos de la Dinastía Han (202 a. C. – 220 d. C.) crearon tropas montadas de gran efectividad.

El término catafracto se refiere a ciertas tácticas, armaduras y armamento usados por las unidades montadas desde la época de los persas hasta la Edad Media.

Asia Central e India

La literatura de la antigua India describe a varios caballos nómadas del Asia Central. Algunas de las primeras referencias al uso de caballos para la guerra en aquella zona pertenecen a los textos puránicos, que relatan una invasión a la India por parte de las caballerías conjuntas de los sakas, kambojas, iavanas, pajlavas y paradas, llamadas «los cinco grupos» (pancha gana) o «grupos de guerreros» (chatría-ganá). Los invasores capturaron el trono del reino de Aiutaia, derribando al gobierno del rey védicoBaju, quizá a principios del primer milenio a. C.

Textos posteriores, como por ejemplo el Majábharata, escrito hacia el siglo III a. C., parecen reconocer el esfuerzo realizado para la cría de caballos de batalla, y afirman que los caballos pertenecientes a las regiones de Kamboya (en la India) y el Indo eran de excelente calidad y que los kamboyas, gandharas y iávanas (probablemente jonios, llegados con Alejandro Magno) eran considerados expertos en el combate montado.