Entrenamiento del caballo de guerra: caballería en Asia


Asia Central e India

Las culturas indias reciben el crédito por la creación de una de las primeras formas de estribo: un pequeño lazo que sujetaba el dedo gordo del pie que podría haberse comenzado a utilizar en 500 a. C. Poco después, las culturas de la Mesopotamia y la Antigua Grecia chocaron contra las del Asia Central y la India. Heródoto (484 – 425 a. C.) escribió que los mercenarios gandharos de los aqueménidas de la vigésima satrapía fueron reclutados por el emperador Jerjes I (486 – 465 a. C.) para su enfrentamiento contra los griegos. Un siglo más tarde, los Hombres de las Tierras Montañosas del norte del río Kabul(posiblemente la caballería Camboya del sur del Hindu Kush, cerca de la Kohistán medieval), fueron parte del ejército de Darío III cuando este se enfrentó contra Alejandro Magno en Gaugamela en octubre de 331 a. C.

Durante el combate contra Alejandro en Massaga en 326 a. C., las tropas de los kamboyas (también llamados “assakenoi” y “aspasioi” en los textos clásicos) incluyeron 20.000 efectivos de caballería. Luego, las unidades de caballería de los shakas, yavanas,kamboyas, kiratas, parasikas y bahlikas ayudaron a Chandragupta Maurya (320 – 298 a. C.) a vencer al gobernador de Magadha, colocando a Chandragupta en el trono y estableciendo los cimientos de la Dinastía Maurya del norte de la India.

Mundo islámico

Los soldados musulmanes conquistaron el África del Norte y parte de la Península Ibérica durante los siglos VII y VIII. Tras la Hégira de Mahoma en 622, el Islam se extendió por todo el mundo conocido en esa época. Para 630, la influencia musulmana se había expandido por el Oriente Medio y África del Norte. En 711, la caballería ligera de los musulmanes ya había llegado a España, y para 720 controlaba parte de la Península Ibérica. Sus monturas pertenecían a varios tipos de caballos orientales, incluidos el caballo árabe y el caballo bereber del África del Norte.

Los invasores musulmanes avanzaron hacia el norte, desde África hacia Francia, y fueron detenidos por Carlos Martel en la Batalla de Tours en 732. Los caballos orientales capturados luego de la derrota fueron cruzados con las razas locales, lo que sumó agilidad a estos animales más pesados y ayudó al desarrollo del percherón, una de las razas de caballos destinadas a convertirse en el gran destrier de los caballeros montados.