Entrenamiento equino – Coleo de toros como deporte


Participantes

El Coleo, que es hoy día considerado mas un Deporte que un Trabajo, no ha cambiado en prácticamente nada, porque aún hasta los mas hermosos amoríos llaneros siguen naciendo en una Manga de Coleo, aspecto que ha sido reseñado en infinidad de Poemas, Canciones, y Literatura Colombiana y Venezolana. Actualmente está reglamentado por diferentes federaciones, entre ellas, la Federación Venezolana de Coleo y ésta, a su vez, está integrada por las asociaciones de cada entidad federal y las asociaciones por Clubes y los clubes por los coleadores. De igual forma, en Colombia existe una Federación de Coleo con ligas a nivel departamental 1 y se celebran importantes torneos como el encuentro mundial de coleo, en el segundo fin de semana de octubre y el confederado de coleo en la primera semana de diciembre.

El Coleador: Principal protagonista de esta actividad. Sobre su caballo busca derribar al toro en plena carrera, agarrándolo por la cola. Su actuación lo convierte en el centro de atención de la fiesta.

El Caballo: realiza el 80% del esfuerzo empleado para derribar al toro; es fundamental para efectuar la coleada. Los hay de diversas razas: Cuarto de Milla, Morgan, Anglo árabe, criollo y otras, todos se distinguen por su docilidad, fuerza y nobleza.

El Toro: completa la trilogía necesaria para realizar la coleada. De su característica depende en una buena parte el éxito del espectáculo.

Los Jueces: la competencia es vigilada por tres jueces : el Juez Central, el Juez de Coso, el Juez de tapón, y los Jueces de Manga (Anotadores y Cronometristas). Para competir se organizan turnos de cuatro coleadores, los cuales tienen dos oportunidades de colear en la jornada del día.

En los toros coleados el juez central se ubica en la tribuna principal, vigila todo lo que sucede en la manga, impone el orden, hace cumplir el reglamento y además, mediante un altavoz, narra la competencia en el momento en que se está desarrollando. Las frases de giros y el léxico empleados en la descripción que hace el juez-narrador son propios de esta actividad; el ritmo de la acción y el estilo son propios de cada juez.