Entrenamiento Equino – Historia del Coleo de Toros


En un principio, durante la Conquista de los Territorios, en el Siglo XVI, la Corona Española, prohibía taxativamente que “Todo Indio, Negro, o Blanco Criollo, montase a caballo”, puesto que este era un privilegio exclusivo para los “Blancos Españoles, con blasón y limpios de toda mala raza”.

La expansión de una economia basada netamente en la cria de rebaños y sus consecuentes necesidades agrícolas, promovierón reformas legales que permitierón a corto plazo, que las clases excluidas de labriegos tuvieran el “Privilegio” de montar a caballo, y así participar activamente en la produccion, arreo, marcado, descornado y sacrificio de las reses en el campo.

Para dicha labor, en muchas ocasiones, se necesitaba la rapidez del Caballo y la Agilidad del Jinete para ir a toda velocidad tras las res en huida, asirse de la “Cola” o “Rabo” de la bestia, acelerar la marcha del caballo, y así poder “Tumbar” o “Colear” al bovino. En ocasiones el Terrateniente propietario del Hato, ofrecia una buena suma de dinero en monedas, con tal de que se derribara a determinado animal, ocasionando una estampida de llaneros que le perseguian, para ver quien era el primero en llevarse el premio.

Era esta una forma de apuesta y entretenimiento practicada por los habitantes de aquellas sabanas, que permaneció intacta durante los siglos XVII y XVIII, en las celebraciones y fiestas religiosas; que junto al Joropo, y las Terneras, marcaron la idiocincracia de la Venezuela y Colombia rural en el periodo de la colonia.

Con el Período de Independencia, y sus consecuentes Guerras Insurgentes, el Coleo de Toros, no solo era empleado para la recreacion de la soldadezca en ocio, sino también para su entrenamiento en la Lucha a Caballo, ya que las arremetidas y estrategias que se empleaban contra el Eejercito Español, en el campo de batalla, resultaban ser bastante similares a las maniobras emprendidas para dominar las bastas manadas de ganado vacuno. Famosas fueron las acciones en contienda desdeñadas por Jose Antonio Paez Herrera, José Tadeo Monagas Burgos, Juan Vicente de Campo Elias, José Tomas Boves, entre otros.