Equus africanus asinus Asno – Aprovechamiento económico


Desde comienzos de la historia, los burros han sido utilizados en Europa, Asia y África para trasladar cargas, tirar de carros y transportar personas. A pesar de no ser tan rápidos y fuertes como los caballos, su mantenimiento es menos costoso, tienen una gran resistencia y una larga vida y son más ágiles en terrenos abruptos e irregulares que los caballos. Continúan siendo de crucial importancia económica en muchos países en vías de desarrollo.

Los burros tienen una larga reputación por su terquedad, pero esto se debe a la mala interpretación de algunas personas de su instinto de conservación altamente desarrollado. Es difícil forzar a un burro a hacer algo que contradiga sus propios intereses. Son animales inteligentes, cautelosos, amistosos, juguetones e interesados en aprender. Una vez que se haya ganado su confianza pueden ser buenos compañeros en trabajo y recreación; por esta razón ahora son comúnmente conservados como mascotas en algunos países, en donde su uso como animales de carga ha desaparecido. También son populares por pasear niños en algunos lugares turísticos y de recreación.

En países prósperos el bienestar de los burros, tanto en su casa como en el exterior, se ha vuelto recientemente una preocupación y se han instalado algunos santuarios para burros veteranos.
Otra aplicación recuperada del asno es su uso como animal vigía frente a lobos y cimarrones. El burro, capaz de detectar la presencia de depredadores con mayor facilidad que el ganado, alerta con rebuznos de su presencia sirviendo de aviso tanto a ganaderos como a los propios animales con los que convive, tal es el caso de las vacas, las cuales protegerán mejor a sus terneros.

Los burros también son criados para consumir su carne que forma parte de la gastronomía de algunas regiones de España y países como China.

Situación actual

Actualmente hay unos 44 millones de burros. La población de burros ha crecido desde mediados delsiglo XX, de 1961 a 1980 pasaron de 37 a 40 millones, manteniéndose estable hasta un rápido crecimiento en la segunda mitad de la década de los ochenta.

En África la población de esta especie creció de 8,5 a 13,7 millones entre 1949 y 1997. Actualmente hay 5 millones de asnos en Etiopía, 1,69 millones en Egipto, un millón en Nigeria, 678.000 en Sudán, 611.000 en Malí, 455.000 en Burkina Faso, 450.000 en Níger y 300.000 en Kenia.