Guerra entre los Comanches y México – Diplomacia comanche


En 1835, el estado de Chihuahua, asolado por los Apaches, así como por las incursiones Comanches, ofreció una recompensa de $100 pesos por cada cuero cabelludo de un indio hostil. Estadounidenses e indígenas, principalmente los Delaware y los Shawnee, mataron a muchos apaches e indígenas pacíficos en los años siguientes, pero al parecer pocos comanches.

Diplomacia comanche

Durante la década de 1830, los Comanches resolvieron la mayoría de los problemas que enfrentaron con una diplomacia hábil. Su estrategia era flexible. Con Nuevo México mantuvieron relaciones amistosas de comercio y esto fue para Nuevo México una ventaja, ya que evitaron la guerra con los Comanches.

En 1841, Manuel Armijo, gobernador del territorio de Nuevo México (en aquel entonces Departamento), recibió la orden del gobierno central de México de unirse a una campaña militar contra los Comanches. Armijo se negó diciendo: «Declarar la guerra a los comanches traería ruina completa al Departamento de Nuevo México».

En 1844, los Comanches atacaron el Departamento de Chihuahua, y cuando los funcionarios neomexicanos se enteraron no hicieron nada para ayudar a Chihuahua.

Con su flanco occidental asegurado por un amistoso Nuevo México, los Comanches se dedicaron a atacar a sus rivales en sus fronteras norte, sur y este. En 1835, se reunieron con una delegación conformada por soldados de EE.UU. e Indígenas del Este, provenientes de las montañas Wichita en el actual Oklahoma que terminó con un acuerdo de paz.

El acuerdo permitió a los estadounidenses e indígenas del este cazar en la Comanchería a cambio de que ellos no impidieran a los Comanches y sus aliados hacerle la guerra a México.

Con su flanco oriental garantizado por el tratado, los Comanches celebraron un acuerdo de paz en 1840 con los Cheyenne y los Arapaho en el norte.

El acuerdo les permitió residir y cazar búfalos y caballos en las tierras Comanches y, además, los Comanches les regalaron a cada hombre Cheyenne y Arapaho hasta seis caballos.

Los comanches permitieron a estas dos tribus vivir en su territorio como reconocimiento a que eran rivales formidables y también porque debido a su constante guerra con México tenían cada vez menos hombres y recursos para mantener el control sobre la Comanchería.