Guerra entre los Comanches y México – Incursiones en la década de 1840


Antes de 1840, las incursiones Comanches en México solamente habían llegado a una corta distancia al sur del río Bravo y tuvieron como resultado por lo general algunas cuantas muertes y el robo de unos pocos de miles de animales.

Sin embargo, a partir de 1840 los ataques se volvieron más fuertes, y penetraron más al centro del territorio mexicano. En septiembre de 1840 seis ejércitos comanches de entre doscientos y ochocientos guerreros invadieron el norte de México; el episodio fue conocido como La Primera Gran Incursión Comanche, y concluyo hasta marzo 1841.

Los ataques de los Comanches incluso alcanzaron los estados de San Luis Potosí y Zacatecas, 400 millas al sur del actual Parque Nacional Big Bend, dejando un saldo de 472 mexicanos muertos y más de 100 tomados como prisioneros. Fue tal la riqueza obtenida por los Comanches en este último ataque, que la intensidad de los mismos se redujo considerablemente en los siguientes 3 años, pero se reanudaron nuevamente entre 1844 y 1848.

Durante los inviernos, algunos Comanches con sus familias solían reunirse en el actual Big Spring, atravesar el río Grande y reunirse en el Bolsón de Mapimi donde pasaban el invierno, el lugar les ofrecía buenos pastos, abundantes manantiales y suaves temperaturas de invierno. Desde el Bolsón, los Comanches se dividían en grupos pequeños y grandes para incursionar en el área tropical de México, llegando tan lejos como hasta el sur de Jalisco y Querétaro. Sin embargo, en esas áreas más pobladas, muchas veces fueron sorprendidos por grandes contingentes de soldados mexicanos.

En la primavera, los Comanches llevaban de regreso todo lo capturado hasta la Comanchería para luego venderlo o intercambiarlo en lugares tan lejanos como Bent’s Fort en el actual Colorado.

Entre 1831 y 1848 se contabilizaron un total de 44 ataques comanches en México de más de 100 hombres cada uno. Las víctimas de esos ataques ascendieron a 2,649 civiles muertos y 852 prisioneros, de los cuales 580 fueron regresados con vida al pagarse su rescate.

El número de cabezas de ganado robadas ascendió a más de 100.000. Los Comanches, por su parte, sufrieron fuertes bajas, 702 muertos y 32 fueron hechos prisioneros. El año más sangriento fue desde julio de 1845 hasta junio de 1846, cuando 652 civiles mexicanos y 48 Comanches fueron registrados como muertos.