Hipodromo de Constantinopla – Historia


Hipodromo de Constantinopla: Historia

En las carreras de carruajes se apostaban grandes cantidades de dinero, y toda la ciudad se dividía entre los seguidores del equipo de los Azules (Venetii) y los de los Verdes (Prasinoi). Los otros dos equipos de carreras, los Rojos (Rousioi) y los Blancos (Leukoi), se fueron debilitando gradualmente y fueron absorbidos por los dos equipos principales. La rivalidad entre Azules y Verdes solía verse influenciada con las rivalidades políticas o religiosas, y en ocasiones los disturbios acababan en una guerra civil. Los más graves fueron los llamados disturbios de Niká ocurridos en el 532, en los cuales se dice que murieron 30.000 personas.

Tras el saqueo perpetrado durante la Cuarta Cruzada Constantinopla no se volvió a recuperar y, a pesar de que el Imperio Bizantino sobrevivió hasta el 1453, el hipódromo no se volvió a reconstruir. Los turcos otomanos, que en 1453 conquistaron la ciudad convirtiéndola en capital delImperio otomano, no estaban interesados por las carreras por lo cual el hipódromo fue gradualmente cayendo en el olvido, aunque nunca llegó a ser destruido.

Monumentos del hipódromo

Para mejorar la imagen de su nueva capital, Constantino y sus sucesores, sobre todo Teodosio el Grande, trajo obras de arte de todos los rincones del imperio para adornarlo. Entre ellas estaba el Trípode de Platea, conocido actualmente como la Columna de las Serpientes, construida para celebrar la victoria de los griegos sobre los persas durante las Guerras Médicas en el siglo V a. C. Constantino ordenó trasladarla al hipódromo desde el templo de Apolo en Delfos, y la colocó en el centro del hipódromo. La parte superior de la columna estaba adornada con una bola dorada sostenidas por tres cabezas de serpiente. La bola fue destruida o robada durante la Cuarta Cruzada. Las cabezas de serpiente fueron destruidas como muy tarde a finales del siglo XVII, ya que muchas miniaturas otomanas muestran que en los primeros siglos que siguieron a la conquista turca de la ciudad las cabezas estaban intactas. Algunos trozos de las cabezas se recuperaron y se exhiben en el Museo arqueológico de Estambul. Actualmente, todo lo que queda del Trípode de Delfos es su base, conocida como la Columna de las Serpientes.