Hipódromo de Palermo: Historia


Hipódromo de Palermo

El Hipódromo Argentino de Palermo es un hipódromo ubicado en el barrio de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Cuenta con una pista de 2.400 metros y posee un sistema de drenaje que permite correr bajo cualquier condición climática.

Historia

Fue fundado en 1876, entre el Parque 3 de Febrero y los alfalfares de Rosas, siendo el primer centro hípico de Buenos Aires destinado a las carreras de caballos. El día de su inaugración los tranvías y los trenes disponibles no fueron suficientes para llevar a la gran cantidad de gente interesada en presenciar el evento. Aun así, cerca de 10.000 presenciaron la primera carrera disputada, que fue ganada por el caballo Resbaloso.

La construcción original contaba con una tribuna oficial para 1.600 personas y 40 palcos para familias, además de un servicio de restaurante atendido por el Hotel de La Paix y amplios jardines para el esparcimiento de los visitantes.

En 1908, la tribuna oficial original, fue reemplazada por una construcción de estilo neoclásico, a cargo del arquitecto francés Louis Faure Dujarric, con capacidad para 2.000 personas, la cual permanece hasta el día de hoy. Tres años más tarde, en 1911, se construyó la confitería París.

Originalmente el sistema de largada consistía en un abanderado que daba la largada con al grito de “¡Vamos!”. En 1918 se instaló un sistema mecánico, a base de cintas de trapo, accionado por una manija. Posteriormente se utilizaron cintas irrompibles, las cuales se disparaban hacia arriba y en diagonal, mediante un dispositivo de pila eléctrica. Más recientemente, en 1967 se introdujeron los partidores con el sistema automático de Puertas Gateras.

En 1885 se corrió la primera versión del clásico Gran Premio Nacional (derby argentino), con una distancia de 2.500 metros, en presencia del Presidente de la República el General Julio Argentino Roca, en dicha carrera resultó vencedor el caballo Souvenir, bajo la monta de un jinete uruguayo de tan sólo 11 años.

En 1947 el hipódromo introdujó el Photochard, un sistema fotográfico que permitía captar el momento justo de la llegada de los caballos, con lo cual era más fácil dirimir los finales cabeza a cabeza.