Influenza Equina 6


Tratamiento

El tratamiento de los caballos enfermos irá dirigido a la atenuación de los síntomas y a prevenir complicaciones como las bronconeumonías, ya que no hay ningún medicamento que elimine el virus.

Debe recurrirse a antibióticos (penicilina sola o combinada con estreptomicina) o a la sulfodroga para evitar infecciones secundarias, aunque sólo debiera hacerse en caso de síntomas severos y/o falta de vacunación (ausencia total de protección inmunológica).

A efecto de evitar complicaciones no está de más inyectar por vía endovenosa suero antiestreptocócico.

Puede emplearse autohemoterapia e inyecciones de leche (autoinmunización)

Se pueden administrar antipiréticos, incluso antiinflamatorios no esteroideos si la fiebre es alta.
Antitusígenos si la tos es seca e irritativa. Si la tos es productiva, expectorantes.

Mucolíticos y broncodilatadores.

Recomendaciones Adicionales y complementarias al tratamiento

Utilizar la vacuna inactivada.

Es conveniente aislar los animales afectados y que siempre tengan agua a su disposición.
Además tanto los animales afectados como los que han podido contagiarse no deben realizar ningún ejercicio físico hasta 18 días después de finalizar la fiebre.

Se hará reposo absoluto a todos los afectados hasta una semana después que los signos hayan desaparecido.

Si la fiebre persiste por más de 5 días se aplicarán antibióticos, antisépticos, bronco pulmonares, vitamina C y soluciones electrolíticas balanceadas.

Se deben inmunizar con vacunas bivalentes a los potrillos a los 6 y 7 meses de edad y todos los animales deben ser vacunados cada 3 meses, excepto aquellos equinos que estén realizando trabajos muy intensos ya que después de la vacunación los animales solo pueden efectuar trabajos livianos por una semana.

En aquellos casos de potrillos nacidos de madres no inmunizadas se comenzará a vacunar a los 2 meses y aplicar una segunda dosis a los 5 meses.

La prevención y control de la Influenza Equina depende de la vacunación y de la aplicación de programas de manejo, que reduzcan la exposición de caballos susceptibles al virus excretado, particularmente por animales infectados subclínicamente. Estas medidas de control se tomarán en forma oportuna, ya que en el caso de los hipódromos, las pérdidas económicas, ocasionadas por los períodos de cuarentena a los que se someten los animales, son muy altas.