Influenza Equina 7


Dentro de la población de equinos vacunados, existe una pequeña proporción que responderá con bajos niveles de anticuerpos, estos animales juegan un papel importante en la diseminación de la infección. Por lo que este grupo debe ser identificado por pruebas serológicas y revacunados para que alcancen un nivel de anticuerpos protectores y así mantener a todos los animales protegidos contra la enfermedad.

Las medidas sanitarias adoptadas en los establecimientos afectados son:

Las cuadras en las que se presenta la enfermedad deben inmovilizarse hasta 4 semanas después de remitir el último caso clínico, de forma que ningún caballo de la misma pueda entrar en contacto con caballos de cuadras en las que no se hay caballos infectados.

Las cuadras afectadas deberían limpiarse y desinfectarse a conciencia cada día, aumentando la ventilación y destruyendo las camas y alimentos que pudieran estar contaminados.

Además puede realizarse una vacunación de emergencia en las cuadras vecinas, para reforzar la protección de los caballos.

Vacunación y revacunación de todos los expuestos, solo deben usar con fines preventivos en donde aún no se hayan presentado casos. Existen varias vacunas comerciales inactivadas que contienen cepas representativas de los dos subtipos. Sin embargo, como consecuencia de la variación antigénica de las cepas de virus de influenza, que ocurren a través de los años, deben incorporarse a la vacuna cepas de aislamiento reciente, para un control efectivo de esta enfermedad.

Aislamiento y tratamiento sintomático de animales enfermos, los lugares y las cosas que hayan estado en contacto con ellos. Deben establecerse regímenes de desinfección regular.
Períodos de cuarentena adecuados antes y después de la movilización de equinos.
Sacar a los animales al aire libre en las horas de sol, teniendo cuidado con los enfriamientos y fatigas intensas.

Además, cuando se importan caballos se debe exigir que los animales no hayan presentado signos clínicos en los últimos 6 meses, que el establecimiento de origen haya estado libre de influenza en los últimos 6 meses, que el animal haya sido vacunado al menos 14 días antes del transporte y que en el territorio de destino se realice una cuarentena de al menos 28 días.

Debido a la difusión mundial de la enfermedad y al creciente tráfico de caballos, es prácticamente imposible asegurar que la infección no va a llegar hasta nuestros caballos.