Polo: Deporte


Polo: deporte

El polo es un deporte en el que dos equipos contrarios de cuatro jugadores cada uno, montados a caballo, intentan llevar una pequeña pelota de madera o plástico hacia la portería del rival, formada por dos postes de mimbre, por medio de un taco o mazo. El objetivo consiste en marcar tantos o goles.

Historia del Polo

El origen de la práctica del polo no ha sido definido al día de hoy. Se piensa que este deporte se originó en Persia alrededor del siglo VI a.C. Las unidades de caballería entrenaban buenos jinetes jugando este deporte.

Su nombre, con el que fue conocido posteriormente, deriva de “pulu”, que significa “pelota” en tibetano.

Muchos historiadores creen que el origen de este deporte se remonta a las tribus iraníes que existían previo al reinado de Darío I el Grande (521-485 AC) y la fundación del Segundo Imperio Iraní. Ciertamente, la literatura y el arte persas son las principales registros de la práctica del polo en la antigüedad.

Ferdowsi, el poeta e historiador más famoso de Irán, proporciona una serie de registros de torneos de polo reales en su épica del Siglo IX,Shahnameh. Algunos sostienen que fueron los chinos quienes primero practicaron este deporte, pero en el registro existente más antiguo, Ferdowsi menciona un partido entre las fuerzas de Turanian y los seguidores de Syavoush, un legendario príncipe persa. El poema resalta en forma elocuente las habilidades de Syavoush para este juego, y también menciona al emperador Sâpour-II, quien aprendió a jugar al polo con tan solo 7 años de edad.

En ciertos países como China, el polo se convirtió en un pasatiempo de la realeza durante varios siglos. La introducción en este país se debe posiblemente a la nobleza iraní que buscaba asilo luego de la invasión del su imperio a manos de los árabes. En varios escudos de armas chinos pueden apreciarse tacos de polo, y el deporte se convirtió en parte de la vida cotidiana durante la era dorada de la cultura clásica china bajo Ming-Hung, amante de las actividades ecuestres.

Durante más de 20 siglos, el polo se mantuvo como uno de los pasatiempos favoritos de los gobernantes de Asia. Las reinas también practicaban el deporte, al igual que la nobleza y los guerreros.