Rodeo chileno – Criticas


Por su parte, la Federación del Rodeo Chileno argumenta que los animales no reciben un daño ya que la proporción de peso es mayor al de un novillo que a un caballo. La Federación ha cambiado algunas reglas para proteger al animal, como poner puntos negativos a quien sea sorprendido golpeando a un animal o detenerlo fuera de la zona de atajadas.

Algunos aficionados aceptan que originalmente, hasta la reglamentación en la década de 1960, el rodeo chileno era una práctica cruenta, en la que existía cierta «brutalidad». Una jornada de competencia podía terminar con entre 10 y 15 novillos con quebraduras, pues era habitual utilizar el recurso de «atajar abierto» o «de machetazo», ante la impasibilidad de jurados con poca preparación.

Por otro lado se abusaba del uso de las espuelas, por lo que los caballos terminaban las rondas sangrando excesivamente. Estas situaciones, sumadas a que era considerado aceptable cierto nivel de ebriedad en los jinetes, originaron un creciente desprestigio de la actividad durante la década de 1950, cuando el público comenzó a rechazarla y los ganaderos se volvieron renuentes a prestar sus vacunos para que fueran corridos. Pero, según los cultores, con la implementación del reglamento y la creciente preparación de los jueces, se superaron estos problemas durante las décadas siguientes.

En el año 2010, un grupo de activistas defensores de los derechos de los animales ingresó a una medialuna para interrumpir un rodeo a modo de protesta. Los huasos que participaban en el evento los agredieron, y una joven de 17 años fue golpeada, laceada y arrastrada fuera del lugar mientras el locutor azuzaba a los jinetes para que los sacaran. No hubo condenas judiciales por el acto y se sancionó internamente al autor por más de un año. La Federación de Rodeo elaboró un nuevo reglamento acerca de cómo reaccionar ante la irrupción de activistas durante el desarrollo de un rodeo.

A su vez, el 29 de marzo del 2012 tres activistas y defensores de los derechos de los animales, saltaron desde el público para exigir la abolición al rodeo, lugar donde se desarrollaba el Campeonato Nacional de Rodeo. La audiencia se llevó a cabo en el Juzgado de Garantía de Rancagua el día 15 de noviembre, tras una investigación de “Desórdenes públicos”.