Viejo Oeste – Bandidos


Las armas y los caballos, fueron un elemento habitual en la vida del salvaje oeste. Colonos, bandidos, militares y servidores de la ley utilizaban rifles y pistolas, junto a sus caballos, para defender la tierra y las personas pero también para perpetrar delitos. La pistola y el caballo,eran parte del atuendo habitual. Después de la guerra civil, muchas personas desposeídas y acostumbradas a la violencia llegaron al oeste. Los delitos más frecuentes eran el cuatrerismo, el asalto de diligencias, de bancos y trenes, los homicidios y linchamientos, etc. Las ciudades atraían a multitud de empresarios y comerciantes, pero también a pistoleros, prostitutas, proxenetas y apostadores. Las ciudades ganaderas se revolucionaban cada vez que llegaban los vaqueros y sus caballos.

Aunque el oeste ha pasado a la historia como una época salvaje y violenta, hay quien opina que se trata de una exageración. Algunas investigaciones sugieren que los delitos eran relativamente infrecuentes y que, aunque el promedio de homicidios era particularmente elevado, se debía más a la propia existencia de armas y otros factores como el frecuente consumo de alcohol y las disputas.

Los libros, las películas y los Dime Novels o dramas, han dedicado muchas páginas a los criminales o desperados, como se decía entonces. Los titulares de los periódicos, no pocas veces exagerados convenientemente, eran muy leídos en la costa este. Toda esta literatura forjó la leyenda del oeste como un territorio brutal y salvaje, que se desplazaban a caballo y debido a ello surgió el epíteto de «salvaje oeste». Muchos malhechores del oeste han pasado a la posteridad: Joaquín Murrieta cuya muerte generó muchas especulaciones; Billy the Kid, que tuvo una vida corta —murió con apenas 21 años—, ha sido objeto de numerosas producciones western; Jesse James fue considerado como un Robin Hood moderno, aunque sus actos eran más propios de un delincuente en busca de fortuna; John Wesley Hardin, a quien se le atribuyen numerosas muertes; Sam Bass, perseguido incesantemente por los Rangers de Texas, etc. Hubo también bandas criminales como la de los hermanos Dalton o la de Dodge City, que tuvo en sus filas a hombres de la ley.