Viejo Oeste – Ciudades y pueblos


Algunas de estas urbes sobrevivieron a la posteridad, gracias a su rica historia: Dodge City era conocida en toda la nación como una ciudad violenta; Tombstone era llamada «la ciudad demasiado enérgica para morir»; Deadwood surgió de la riqueza minera de Black Hills; Tucson estaba localizada en asentamiento muy antiguo; Abilene pasó rápidamente de ser un villorrio a un importante centro de negocios ganaderos; St. Joseph fue un importante eje comercial en el río Misuri, etc.

En el oeste crecieron ciudades que rivalizaron con los grandes asentamientos de Chicago y Nueva York en el este. Tal es el caso de San Luis, que era el segundo puerto más importante a mediados del siglo, y punto de inicio de diversas rutas hacia la costa del pacífico. La historia de San Luis discurre paralela a la época dorada del barco de vapor del río Misisipi. San Francisco, por su parte, fue un gran centro industrial, comercial y financiero. Importantes compañías madereras, mineras y del ferrocarril la convirtieron en su sede, y con ello se convirtió en la ciudad más destacada al oeste de las Montañas Rocosas.

Fuertes

Los fuertes (forts) estaban localizados por todo el territorio estadounidense. Sus instalaciones se usaban como emplazamientos defensivos, como puntos de intercambio comercial, protección de los pioneros o sedes de negociaciones y firma de tratados entre el gobierno y los amerindios. Los regimientos allí acantonados tenían también la misión de impedir la entrada de colonos en las tierras de los nativos. Una vez terminada su necesidad eran abandonados.

Los primeros fuertes no fueron sólidamente erigidos. Algunos se construyeron bajo tierra o con una simple empalizada.99 A medida que se incrementaron las migraciones, el ejército acampó en las fortificaciones existentes, o erigieron otras nuevas. Los materiales de construcción variaban según el territorio donde estaba localizado el fuerte: en el desierto se usaba adobe; en los bosques, madera; en terrenos pedregosos,piedra.99 En suma, para ser designado un sitio como fortificación, debía haber un contingente asignado permanentemente en el lugar. Los edificios sobrevivientes de la época son preservados por su valor histórico y son un punto de interés turístico.

Hubo fuertes muy destacados. En Wyoming estaban: el fuerte Laramie, que albergó importantes tratados en 1851 y 1868 entre representantes del gobierno y amerindios; el fuerte Phil Kearny, abandonado por las tropas militares e incendiado por Cheyennes durante la guerra de Red Cloud.