Viejo Oeste – Compra de la Luisiana y expedición de Lewis y Clark


A comienzos del siglo XIX el río Misisipi era la frontera occidental de los Estados Unidos. El territorio que había más allá pertenecía a Francia que, a su vez, lo había adquirido de España. El río Misisipi era de vital importancia para los granjeros al oeste de las montañas Apalaches y el puerto de Nueva Orleans tenía mucha importancia comercial.

Ante la imposibilidad de mantener tan vasto territorio, el gobierno francés de Napoleón Bonaparte ordenó la venta de la Luisiana a los Estados Unidos por 15 millones de dólares. Tal negociación se llevó a cabo el 30 de abril de 1803.

Estados Unidos lo compró por razones estratégicas y de esta forma dobló su territorio de forma súbita.

Al mismo tiempo, comenzó la aventura del Oeste pues había que tomar posesión efectiva del nuevo territorio. Bajo la iniciativa del entonces presidente Thomas Jefferson se dio el primer paso para explorar el territorio y, con este fin, organizó una expedición para llegar a la desembocadura del río Columbia. Esta misión de reconocimiento se le encomendó al capitán Meriwether Lewis quien a su vez invitó al teniente William Clark y por eso se conoce como Expedición de Lewis y Clark.

También se pretendía recoger información acerca del número de españoles, franceses y amerindios que habitaban la zona, trazar rutas fluviales y otras importantes circunstancias. Además favoreció la adquisición del territorio de Oregón. Más tarde, en 1819, el gobierno organizó una exploración para hacer un estudio del terreno. Este encargo le fue dado a Stephen Harriman Long, que emitió un informe desfavorable sobre la habitabilidad de estas tierras.

Anexión de Texas

Durante años, la región acogió una continua inmigración procedente de los Estados Unidos. En 1824, sin embargo, Texas pasó a formar parte de la República Mexicana. La población y el gobierno de Texas querían la autonomía y la situación desembocó en un conflicto armado que se decidió en la batalla del Álamo y en la decisiva batalla de San Jacinto. En mayo de 1836, se firmó el tratado de Velasco que reconoció la independencia de Texas.